Te comparto las prácticas más simples que hay para que te procures salud femenina, cuando yo comencé a incorporarlas en mi cotidiano no imaginé los grandes cambios que habrían en mi cuerpo, como por ejemplo dejé de tener infecciones vaginales recurrentes, empecé a sentirme más contenta con quien soy y a comunicar mejor lo que siento, a poner límites y ser acertada en mi comunicación ( qué me gusta, qué no me gusta, cómo me gusta lo que me gusta…) y comencé a tener claridad en los tipos de relaciones y vínculos que establezco.





